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Influencia De Los Economistas Liberales

A partir del siglo XVII, se desarrollan en Europa, paralelamente a las diversas corrientes filosóficas, una gran cantidad de teorías económicas concentradas en la explicación de los fenómenos empresariales (mieroecon6micos) y basadas inicialmente en datos empíricos, o sea, en la simple experiencia y en las tradiciones del comercio de la época. Al finalizar el siglo XVIII, los economistas clásicos liberales consiguen una gran aceptación de sus teorías. Esa reacción para el liberalismo culmina con la Revolución Francesa. Las ideas liberales surgen del derecho natural: el orden natural es el más perfecto. Los bienes naturales, sociales y económicos son los bienes que poseen carácter eterno. Los derechos económicos humanos son inalienables y existe una armonía preestablecida en toda la colectividad. Según el liberalismo, la vida económica debe alejarse de la influencia estatal, ya que el trabajo sigue los principios económicos y la mano de obra está sujeta a las mismas leyes económicas que rigen el mercado de materias primas o el comercio internacional. Los obreros, sin embargo, están a merced de los patrones, ya que estos son los dueños de los medios de producción. La libre competencia es el postulado principal del liberalismo económico. Para muchos autores, las ideas básicas de los economistas clásicos liberales constituyen los gérmenes iniciales del pensamiento administrativo de nuestros días. El propio creador de la escuela Clásica de la Economía, adam smith (1723-1790), ya visualizaba el principio de especialización de los obreros en una fábrica de agujas y enfatizaba en la necesidad de racionalizar la producción. El principio de la especialización y el principio de la división del trabajo aparecen con referencias interesantes en su libro De la riqueza de las Naciones publicado en 1776 y donde expone el estudio de tiempos y de movimientos que más tarde taylor y Gilbreth irían a desarrollar como la base de la administración científica en los Estados Unidos. Adam Smith insistió en la importancia de la planeaci6n y de la organización dentro de las funciones de la administración. El buen administrador, según él, debe preservar el orden, la economía y la atencion, no debiendo descuidar los aspectos del control y de remuneración de los trabajadores. James Mill (1773-1886), otro economista liberal, en su libro "Elementos de Economía Política", publicado en 1826, sugirió una serie de medidas relacionadas con los estudios de tiempos y movimientos como medio para obtener incremento de la producción en las industrias. En 1817, davis ricardo (1772-1823), y en 1820, Thomas Robert Malthus (1766-1834) publican respectivamente sus Principios de.Economía Política. En 1835, Samuel P. Newman, otro economista clásico, en su libro Elementos de la Economía Política, escribía que el administrador debe poseer una síntesis de innumerables cualidades raramente encontradas en un solo individuo, a saber:
Capacidad de previsiones y cálculos, para que sus planes estén bien fundarnentados;
Perseverancia y constancia de propósitos al ejecutar sus planes;
Discreción y decisión de carácter para poder entender y dirigir los esfuerzos de los demás;
Conocimiento, tanto del estado del mundo en general, como de los detalles de los empleos y empresas particulares, para poder dirigir algunos ramos de la produc- Ci6n. Newman dice que las funciones de la administración consisten en: - plancamiento;
Arreglo;
Conducción de los diferentes procesos de producción.
John Stuart Mill (1806-1873), filósofo utilitarista, hijo de James Mill, publicó también un libro, Principios de economia politica, donde propone un concepto de control básicamente orientado hacia el problema de cómo evitar hurtos en las empresas.
El liberalismo económico corresponde al período de máximo desarrollo de la economía capitalista, la cual, basada en el individualismo y en el juego de las leyes económicas naturales, pregonaba la oferta libre. Esta a su vez, generó áreas de intensos conflictos sociales. La acumulación creciente del capital originó profundos desequilibraos debido a la dificultad de asegurar inmobilizaciones con ingreso compatible para el buen funcionamiento del sistema.
A partir de la segunda mitad del siglo XIX, el liberalismo económico comenzó a perder influencia, debilitándose a medida que,el capitalismo se afianzaba con el surgimiento de los Du Pont, Rockefeller, Morgan, Krupp, ete. El nuevo capitalismo se inicia con la producción a grande escala y a partir de las grandes concentraciones de maquinaria y de mano de obra, generando situaciones extremadamente problemáticas de organización del trabajo, de ambiente, de concurrencia económica, de standard de vida, etC.
El socialismo y el sindicalismo pasan a ser los agentes esenciales de la nueva cilivilización, obligando al capitalismo del siglo XX a dirigirse por el camino del máximo perfeccionamiento posible de todos los factores de producci6n y a su adecuada remuneración. Así, cuanto mayor era la presion ejercida por las exigencias proletarias, tanto menos graves se tornaban las injusticias y más acelerado e intenso el proceso de desarrollo tecnológico. Dentro de esa nueva situación, surgen los primeros esfuerzos realizados por las empresas capitalistas para la implantación de métodos y procesos de racionalizaci6n del trabajo, cuyo estudio metódico y exposicion teórica coincidirían con el inicio del presente siglo.